domingo, 5 de junio de 2011

Heimdal, el guardián de Asgard

El dios guardián poseía una vista aguda, un oído fino y podía estar sin dormir varios días. De hecho su percepción era tal que oía crecer la hierba en las colinas y la lana en el lomo de las ovejas. Sin embargo, no podía hablar.

Sin duda alguna, podemos entender por qué Heimdal fue designado guardián de Asgard, la morada de los dioses nórdicos, y del Bifrost, el arco iris que permite la comunicación entre esta y Midgard (la tierra) cobijados por Yggdrasil, el arbol de la vida.

Odín paseaba por la orilla del mar cuando vio a nueve hermosas gigantes tumbadas en la arena. Enamorado, las desposó a todas tras lo cual se juntaron todas en una y fruto de la relación nació Heimdal. Fue alimentado con la fuerza de la tierra, la humedad del amor y el calor del Sol gracias a lo cual el joven dios tardó muy poco tiempo en alcanzar la apariencia adulta. Heimdal llegó a Asgard en el momento en que terminaba la construcción del Bifrost y en seguida se le asignó el cargo de guardián. Para ello, se le hizo entrega de una espada y un cuerno, Gjallarhorn, que debería hacer sonar en caso de avistar enemigos, concretamente los habitantes de Jötunheim: los gigantes de escarcha. Según la mitología nórdica, el sonido del cuerno anunciaría la llegada del Ragnarok, la batalla del fin del mundo.

Al igual que Prometeo, hay dos mitos relacionados con Heimdal. Uno de ellos narra la historia del robo del collar de Freya perpetrado por Loki, el dios del timo y del engaño. El otro cuenta la historía según la cual Heimdal creó las clases sociales en Midgard. Yo voy a contarles el primero y, quizás, ¡en otra entrega el segundo!

La extremada agudeza de oído del dios hizo que se despertara en medio de la noche al escuchar el suave sonido de lo que parecían ser pasos de gato en dirección al palacio de Freya. Proyectando su vista de águila en la oscuridad, Heimdall percibió que el sonido era producido por Loki, el cual, habiendo entrado sigilosamente en el palacio como una mosca, se había aproximado al lecho de Freya y estaba intentando robarle su brillante collar de oro, Brisingamen, el emblema de la fertilidad y la armonía de la Tierra.

Loki, abrió cuidadosamente el cierre y obtuvo el codiciado tesoro tras lo cual procedió a marcharse sin más tardar. Heimdall se lanzó inmediatamente en su persecución y, alcanzándole rápidamente, desenvainó su espada con la intención de cortarle la cabeza, cuando el dios se transformó en una parpadeante llama azul. Rápido como el pensamiento, Heimdall se transformó en una nube y envió lluvia para apagar el fuego. Pero, el astuto Loki, alteró su forma con la misma velocidad para transformarse en un oso volviendose inmune al agua que le caía. Heimdall, sin dejarse intimidar, adquirió entonces a su vez la forma de un oso y atacó ferozmente. El combate amenazaba con acabar desastrosamente para Loki, así que se transformó en una foca e intento huir. Heimdal le imitó y una última lucha tuvo lugar, que concluyó con la derrota de Loki. Este último se vio forzado a devolver el collar tras lo cual, el dios guardián, se lo devolvió a a Freya.

Otra vez será pequeño Loki... ¡pueden estar seguros de que intentará llevar a cabo otro plan maléfico!

Para terminar, les dejo, más abajo, al Heimdall de la película Thor, la adaptación del comic de Marvel. Sin duda alguna este personaje, a pesar de no tener el papel principal, ¡es un personaje que les va a encantar! Les recomiendo que la vean (si pueden en versión original), ¡es extremadamente entretenida! Trailer

¡Espero que hayan disfrutado de este mito y que disfruten de la película!
Saludos

Alex

 Representación de Heimdall según la pelicula basada en el comic de Marvel

Prometeo, el campeón de la humanidad


Este mito sin duda lo conocerán muchos y narra la historia del titán, Prometeo, y de cómo ayudó al hombre en sus orígenes aportandoles el fuego y las artes.

Fruto del matrimonio del titán Jápeta y la oceánide Clímene, nacen Prometeo, Atlas, Epimeteo y Menecio considerados la segunda generación de titanes. De entre ellos, el más astuto y espabilado era Prometeo. Se cuentan dos versiones de la historia de este último, ¡yo voy a contarles la que más me gustó! 

Se trata de un periodo anterior a la creación de los seres mortales, un periodo en el que solo vivían los dioses. En el momento marcado por el destino, son estos los que, usando tierra y fuego, crean a los mortales. Una vez llevado a cabo, Zeus encomienda a Epimeteo y a Prometeo la tarea de distribuir las distintas capacidades y facultades entre estos seres. Epimeteo pide a su hermano el poder hacer la distribución primero tras la cual le prometió que podría supervisar su desarrollo. Prometeo aceptó.

Y así, Epimeteo dotó a todas las bestias y animales de ventajas que asegurarían su supervivencia. Pero en su afán por hacer un reparto justo, se olvido de los humanos los cuales quedaron desnudos y desarmados, incapaces de enfrentarse a las fieras. Fue entonces cuando llegó Prometeo para supervisar la distribución y, ante la proximidad de la "fecha de entrega” y al ver que todos los animales están armoniosamente equipados excepto el hombre, decide interceder en su favor.

Prometeo roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría de las artes junto con el fuego, ya que sin este último no sabrían qué hacer con tal sabiduría, y se los entrega al hombre como regalo. Gracias al obsequio del titán, los humanos se convirtieron en la única especie mortal con parentesco divino y a este hecho se le atribuye las distintas cualidades que diferencian al hombre de las fieras: el reconocer a los dioses y erigir altares en su nombre, el poder hablar y cantar, el inventar todo tipo de prendas, viviendas y demás.

Sin duda fue un regalo magnífico el de nuestro amigo Prometeo, pero pueden estar seguros de que a Zeus no le hizo mucha gracia. El castigo, uno que no deseo a nadie, fue... cruel se queda corto: Prometeo fue encadenado a una roca a la cual acudía un águila cada día para comerse el hígado de nuestro campeón. En su calidad de inmortal, cada noche se regeneraba el hígado del titán y cada día sufría los picotazos del ave. El castigo hubiese sido para la eternidad pero Heracles (Hércules), uno de los hijos de Zeus, en uno de sus trabajos liberó al titán. La satisfacción de Zeus ante el honor que trajo a su hijo el liberar a Prometeo fue tal que dejó ir al defensor y protector de la humanidad.

Un final felíz… ¡para ser un mito griego!
Demos las gracias a Prometeo por su sacrificio ya que, de no ser por él, el hombre no sería lo que es hoy.

Saludos a todos,
Alex

sábado, 4 de junio de 2011

Juego de Dioses


Con esta entrada simplemente quiero introducir el blog. En él se van a tratar mitos de todo tipo: tragedias griegas, historias de héroes del Valhalla o simples historias didácticas y entretenidas. Sea cual sea el tipo de mito, todos tienen en común una cosa, a parte de lo distraidos e interesantes que son, y es que, ¡todos son el juego por excelencia de los dioses!

Espero hacer de esta una experiencia enriquecedora tanto para ustedes como para mi y, sobre todo, ¡lo más divertida posible!

Sin más demora, les dejo disfrutar del blog pero antes, una recomendación: no enfaden a los dioses, y menos si son Griegos, ¡tienen muy mal genio!

Saludos a todos y espero que disfruten,
Alex

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